Después de una pila de años de aprendizaje, que nunca acabará, en el mes de junio de 2015 me lancé a la pequeña (para mi muy grande) aventura de abrir un taller/tienda de joyería en el centro de Poblenou, donde he iniciado las colecciones que podéis ver en esta página y el contacto directo con la gente, que puede ver cómo y dónde trabajo, porque la única separación entre el taller y la tienda es el mostrador.
He aprendido muchas más cosas que durante todos los años anteriores al poder contrastar las ideas directamente con los posibles compradores, cosa que aporta mucha riqueza y aumenta el espíritu creativo buscando nuevos retos estéticos donde la sencillez del trabajo es un valor añadido.
Habituarse al entorno en el que trabajo y vivo me ha llevado a hacer joyas con arena de la playa que yo mismo he recogido y con objetos encontrados en estas playas y a ver como un símbolo las chimeneas que no se derriban porque resulta costoso económica y medioambientalmente. Me ha llevado, también, a transformar piezas antiguas en nuevas joyas que algunos vecinos del barrio me han confiado, ya que aparte del valor económico que puedan tener, tienen un gran valor sentimental.
Este y otros encargos son pequeños grandes retos que me ayudan a desarrollar nuevas colecciones que en gran parte son piezas únicas que se pueden reproducir en el estilo, pero casi nunca en el tamaño o la forma.
Se pueden poner etiquetas como joyería contemporánea o de autor, pero lo más importante es buscar continuamente nuevas formas, dentro de un estilo, que permitan diferenciar los trabajos como diferentes y personales, haciendo que la mayoría de piezas sean únicas, lo cual da un valor añadido importante.